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martes, 10 de junio de 2014

TU GATO SE HACE MAYOR


La esperanza de vida de los gatos domésticos ha aumentado de forma considerable gracias a los avances veterinarios y a la protección que les ofrecemos en nuestros hogares.

A partir de los siete años podemos decir que nuestro ya es senior y a partir de los diez, que es de edad muy avanzada. Aunque existen gatos excepcionalmente longevos que han vivido hasta veinte años, al vivir más años sufren también las dificultades y enfermedades de la vejez.

Un aspecto fundamental para la salud del gato mayor es la nutrición y el control de peso. Proporcionarle alimentos específicos de acuerdo con su edad nos ayudará a controlar que no engorde y hará que esté más sano. Recuerda que los gatos obesos son más propensos a desarrollar diabetes.

La vista y el oído del gato mayor son menos finos que en su juventud y su cuerpo se vuelve menos ágil. Todo esto puede provocar accidentes en sus actividades habituales, por lo que debemos intentar eliminar cualquier elemento peligroso de sus zonas preferidas y facilitarle, mediante cajas de distinto tamaño, el acceso a sus zonas de descanso y juego.

También con la edad, los gatos van perdiendo pelo de forma natural. Cuando ya son muy mayores dejan de lavarse correctamente debido a la obesidad o a que los dolores artríticos que pueden no permitirles llegar a todas las partes de su cuerpo; entonces debemos proceder a cepillarlos varias veces al día y a lavarlo con una toallita húmeda. No olvidéis que los gatos son los animales más limpios del planeta. Nos lo agradecerán.

lunes, 14 de abril de 2014

¡TOCA CONTROL DE PESO!

Los pequeñines siguen creciendo y aumentan de peso día a día. Si vieséis como de zampan los biberones... ¡Menudo saque tienen!

Ella ya pesa 370 gramos.

Él, ya va por los 430 gramos.

En total 800 gramos de "trastos" que no paran quietos.

martes, 18 de febrero de 2014

FIELES Y CARIÑOSOS

Ya sabemos que el gato nunca tiene dueño, simplemente se adapta a nuestra vida y, lógicamente, se aprovecha de ella. Pese a eso que puede parecer negativo, el gato es un animal muy alegre, cariñoso y fiel y aunque mantenga su instinto independiente durante toda su vida siempre será una mascota -o compañero- más que especial, muy zalamera y muy poco 'latosa'. Si quieres una mascota que cumpla tus órdenes, juegue contigo cuando tú quieras y vaya a ti cuando lo llames, el gato no es para ti. Opta por un perro.

Otro dato importante es que un gato casero bien cuidado puede durar de 15 a 20 años o más, ¿estás peparada/o para cuidarlo durante todo ese tiempo? No olvides que tu responsabilidad da comienzo en el momento en que lo adoptas y hay pocas cosas más tristes en el mundo que ver un animalito abandonado por su dueño. 

Como el gato es un animal limpio, poco molesto, muy independiente y al que le gusta tener sus ratos de soledad, sí necesita atención y compañía. 
Si vives sola/o y trabajas largas horas al día, una solución es adoptar dos. El trabajo es el mismo y así se acompañarán durante las horas en que estés trabajando. Además es una maravilla ver como conviven, comparten sus juegos y comidas y pasan uno por delante del otro para recibir los primeros mimos tras tu regreso a casa.


Y para demostrar lo bien que viven los gatos cuidados, aquí tenéis a Tulito,  ya 19 años, retozando bajo el sol no de la Toscana si no de Tarragona, porque Tulito lleva una semana en el campo y, a sus años, aún se sube a los olivos; pero es que Tulitinos está muy, pero que muy cuidado y mimado.

viernes, 14 de febrero de 2014

SU PRIMER DÍA EN CASA

¿Has decidido compartir tu vida con un hermoso, independiente y chafardero gato?... Has hecho bien, pero ten en cuenta estos pequeños consejos:

- Cuando llegue a su nuevo hogar, deja que el gato indague por la casa con toda libertad, que no se sienta cohibido porque se asustará y se esconderá en el primer rincón sin querer salir en un buen rato.
- Esconde los cables de la tele, alargadores y del resto de electrodomésticos, proteje los mandos de la cocina, tapa los enchufes a su alcance, retira los utensilios que sean cortantes y pon los objetos de valor o delicados lo más alto posible hasta que consigas 'educarlo' a no tocarlos. El gato no es como un niño, pero casi.
- Ten mucho cuidado con los productos de limpieza o tóxicos, mantenlos lejos del alcance del siempre chafardero, aventurero y 'trasto' gato.
- No tengas en casa las siguientes plantas: Philodendro, Dieffenbachia, Hiedra, Caladium, Adelfa, Azaleas, Ortigas, Poinsetia o Chamadorea. Algunas son irritantes, otras alucinógenas y otras provocan trastornos del sistema gastroentérico (vómitos, diarreas, etc.)

Hecho esto necesitarás: Una cesta donde pueda dormir -aunque luego él mismo buscará y elegirá sus rincones preferidos-, una bandeja sanitaria, varios boles para la comida y el agua y unos cuantos juguetes. Respecto a esto último, recuerda que los gatos se cansan de todo y es mejor darle el juguete de uno en uno e ir alternándolos.

Es importante también tener una caja transportín fuerte y con cierres seguros; quizás no la uses mucho, pero cuando la necesites será imprescindible. Haz que tu gato la vea como algo normal, para que llegado el momento no se asuste y monte un drama de berridos y escape de fluídos.

Por último, debes facilitarle un poste de rascado para que desgaste sus uñas. Puedes comprarlo u usar una madera, un pedazo de alfombra, cartón corrugado o algo similar que se te ocurra. Si logras que utilice este poste, salvarás los sillones y las cortinas, que suelen ser los sitios que los gatos eligen para estos menesteres.

Con las precausiones tomadas y el ajuar preparado... ¡BIENVENIDO, SR. GATO! No te arrepentirás, te enamorará desde el minuto uno. Ten en cuenta que:

martes, 11 de febrero de 2014

LOS GATOS SIN COLLAR

Todos los que disfrutamos de un gato hemos tenido la tentación de ponerles un collar para que 'estén más guapos', como si su belleza natural necesitase de adornos...

Mi gato negro siempre llevó collar, un error que subsané al llegar Pepe, el gris, y pensar que al jugar juntos podían quedarse enganchados. Se lo quité y creo que 'gato papá' me lo agradeció; por lo tanto si es un adorno puramente estético, descártalo. El gato no se siente más guapo por llevarlo y, para evitar riesgos innecesarios, no le pongas collar.

Solo en algunos casos podemos valorar el hecho de ponerles collar, pero como podréis ver, también podemos evitarlo:

- Puertas gateras que se activan a través de un dispositivo instalado en el collar. En estos casos, la  gatera tiene un dispositivo magnético o electrónico que, en contacto con otro dispositivo situado en el collar del gato, hace que se abra la puerta. Si en vez de utilizar este tipo de entradas, usa una gatera convencional, evitarás el uso de collar y posibles problemas.

- Identificación visible. Especialmente para los gatos que salen al exterior o hay posibilidad de que se escapen. Si bien es más cómodo y más fácil identificarlo, porque se le diferencia como gato doméstico, lo óptimo es usar microchip. Cualquier veterinario puede identificar a un gato con este tipo de chips.

- Control de pulgas. Llevan insecticidas pero, al no repartirse por todo el manto del gato, no suelen ser muy efectivos y pueden causar alergias y pérdidas de pelo en la zona del collar. Lo mejor es utilizar otros métodos anti pulgas de aplicación en la piel, como las pipetas.

Por lo tanto, no tenemos ninguna justificación para ponerles collares, pueden engancharse y hacerse daño. Los gatos no son como los perros y debemos tener en cuenta, gracias a lo trastos que son, las muchas cosas que pueden dañarles. El collar 'decorativo' no es necesario en los felinos, ellos están guapos tal como son y evitaremos problemas. 

sábado, 25 de enero de 2014

EL COMPAÑERO PERFECTO

Acabo de leer, de nuevo, que compartir nuestra vida con un animal, ya sea gato o perro, es muy beneficioso para nuestra salud, física y mental, pero que el gato resulta doblemente beneficioso.

En esta vida que llevamos marcada por la velocidad y el ajetreo, con empleos y obligaciones que no se acaban nunca, el tiempo parece literalmente volar. Las horas, minutos y segundos  pasan en un abrir y cerrar de ojos, pero si tenemos un felino a nuestro lado, dicen que, es cuando frenamos y nos podemos dar cuenta de que los gatos son algo más que unas simples mascotas ya que son los perfectos para proporcionarnos ese parón en nuestro siempre ir y venir corriendo.

Muchas publicaciones hablan de lo positivo que resulta la presencia de estos adorables seres en nuestro hogar, se habla sobre disminución de estrés, de un alto a la depresión, de momentos de risas no programadas e incluso de que los gatos son buenos para el mejor funcionamiento del corazón. 

También son muchos estudios aseguran que toda persona que comparte su vida con un gato comparte mucho más que datos científicos y estadísticas, ya que estos bichejos gracias a su marcadísima independencia y a su carácter casi humano -rarezas incluídas- nos permiten disfrutar de su cariño, compañía y momentos inolvidables con muy poco esfuerzo.

La forma de ser del gato logra hacernos desconectar, aunque sea por un momento, de nuestro cansancio, problemas y del bullicio de caminar, o correr, en medio de una sociedad cada vez más acelerada, malhumorada y agobiante.
Además, y esto es cierto, estos 'bichines' no nos piden tanto, sus cuidados son muy importantes, sin embargo no agregan un peso extra en nuestra vida, ni complican nuestro día a día, si no todo lo contrario.

Es suficiente con recordar las imágenes de personas entradas en años, escritores, políticos, publicistas, todo tipo de profesionales, apasionados por el arte o la tecnología, las leyes o la enseñanza, disfrutando  al lado de un precioso felino.  No es casualidad, sino un común denominador y es que los gatos son mucho más que unas dulces y hermosas mascotas; son unos compañeros perfectos, casi siempre tranquilos y silenciosos, muy cariñosos y nada agobiantes, unos compañeros que como acabo de leer "templan nuestro ánimo y calman nuestro espíritu". 

miércoles, 15 de enero de 2014

LOS GATOS Y EL INVIERNO

¿Verdad que a  todos los mamíferos nos gusta estar calentitos?... Si a los humanos, como nos llamarían ellos, nos encanta dormir bien arropados y tumbarnos en el sofá con una mantita, ¡a los gatos más todavía!

Seguramente os habréis dado cuenta de que nuestros gatos están más perezosos de lo habitual, se ponen encima del portátil, se meten bajo las fundas de los sofás o se esconden entre las sábanas… y es que el invierno ha llegado y ellos lo notan. No olvidemos que los gatos son los animales más sensibles a los cambios de temperatura, además de gustarles el calor más que a tonto un lápiz. ¿O acaso no los pilláis durmiendo plácidamente sobre los radiadores?... El calor, para ellos, es primordial.

Pero no a todos los gatos les afectan por igual las bajas temperaturas, por eso hay que tener especial cuidado con:
  • Gatos con poco pelo: Felinos como el siamés o el esfinge necesitan más abrigo que los gatos que tienen con un abrigo de pelo natural. A estos podemos ponerles un jersey de los que hay para gatos o una esterilla eléctrica.
  • Gatitos: Los gatos jóvenes o bebés tienen un sistema inmune poco desarrollado. Hay que vigilar que no cojan frío y puedan resfriarse. Lo mejor es tenerlos arropados en la cuna o sobre vuestro regazo.
  • Gatos mayores: Las defensas de los gatos de más de 7 años no actúan al 100% y pueden empeorar su capacidad para aguantar el frío. En este caso, se debe hacer lo mismo que los de poco pelo.
En todos estos casos es imprescindible darles una buena alimentación rica en vitaminas, además, unas mantas o una cuna cerrada tipo igloo les ayudará a estar más protegidos del frío.

Por otra parte, si es un gato aventurero, que incluso con bajas temperaturas da paseos al aire libre, por el jardín o la terraza, hay que darle una comida con más vitaminas y minerales que la que toma durante el resto del año, eso fortalecerá las defensas de nuestro pequeñajo amante de sacar el morro fuera.
Los gatos caseros deberán seguir una misma alimentación durante todo el año, porque con suplementos específicos podrían engordar más de lo conveniente; con la mantita o la cuna igloo será suficiente.

Ya sabéis, si nosotras notamos el frío, ¡ellos más!

jueves, 26 de septiembre de 2013

NO GRITAR A LOS GATOS

Muchas veces nuestros queridos gatos hacen cosas que nos sacan de quicio y no podemos evitar gritarles o hacer un ruido fuerte para distraerles de la trastada que estén organizando. Estos estímulos se denominan “aversivos”, que quiere decir que al gato no le van a gustar, aquí se puede incluir el mojarlos con pistolas de agua o con un spray.
 
El gato es muy sensible a los gritos y los fuertes ruidos y asociará el estímulo negativo con nosotros y nuestra relación con él puede resentirse.
 
El resultado de aplicar un estímulo aversivo puede ser que nuestro gato:
  • Deje de comportarse de ese modo cuando estamos nosotros pero lo haga en nuestra ausencia.
  • Lo haga en lugares menos visibles o evidentes para nosotros y que entonces no nos demos cuenta de que está estresado o aburrido. Ya que muchas veces hacen estas 'trastadas' para reclamar nuestra atención.
  • Lo relacione con estar en el salón y cuando esté con nosotros en el salón se ponga nervioso y se marche.
  • Que no entienda por qué le gritamos cuando trepa por las cortinas, pero no cuando lo hace por el sofá (si una cosa nos molesta más que la otra) o por qué lo hacemos unas veces sí y otras no (porque no nos hemos dado cuenta o estamos ocupados) y eso le haga deducir que nosotros y nuestras respuestas no somos de fiar.
Por lo tanto, ante esos comportamientos que no nos gustan y nos ponen de los nervios, debemos frenarnos, no pegarle una bronca que no sirve para nada, y optar por distraerles con cualquier otra cosa -un trozo o bolita de papel servirá- o llamarles con cariño. A eso sí reaccionarán.
 
Los gatos son, por naturaleza, imposibles de educar pero es muy fácil distraerles de su obsesión creando un aliciente nuevo para ellos o dedicándoles una ración doble de mimos.
Si su obsesión persiste y ni las llamadas mimosas valen, lo mejor es dejarle hasta que se aburra o, si son las cortinas, quitarlas por unos días. Si se dedican a darle a los archivadores automáticos de cd's, como hacía mi querido gato negro -él nunca tocó una cortina-, los cambias de lugar y se acabó el problema.
 
¡Ellos mandan! No lo olvidéis nunca.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

HORROR A UN TRASLADO

Los que tenemos gatos y hemos sufrido alguna de esas terroríficas mudanzas sabemos que eso puede suponer un estrés para nuestro gato.
 
Los gatos son animales sumamente territoriales y los desplazamientos y los cambios no les gustan en lo más mínimo. Eso lo sabemos bien, como sabemos que una visita al veterinario puede suponer un drama para él y para nosotros mismos.
 
Don Gato, alias 'Gato Papá' sufrió dos mudanzas, Pepe solo conoce esta casa y no se como puede llegar a reaccionar. Supongo que muy mal. Para Don Gato la primera fue horrorosa, la segunda la aceptó mucho mejor y se adaptó inmediatamente.
 
En ambas él fue el último en salir junto con su mantita, arenero, bandeja de comida y juguetes. En ambas ni se me ocurrió lavar las fundas o colcha de la cama para que al llegar al nuevo destino todo oliese a gato, a él mismo; pero el trauma de llegar a la nueva casa, la nueva disposición de los muebles y la ubicación de sus cosas, se produjo y lo descolocó durante dos o tres horas en las que no paró en escudriñarlo todo con la cola baja y las patas encogidas. Cuando se sintió agotado, se tumbó en la cama y se relajó, aunque la mirada de alerta la mantuvo todo el día.
 
No todos los gatos son como el mío negro, Tulito está acostumbrado a viajar y se adapta a cualquier casa de inmediato, Berto también. Don Gato, no. Pepe, tal como es, ojala no lo tenga que vivir nunca. ¡Menudo dramón!

lunes, 15 de julio de 2013

ACICALAMIENTO FELINO

Los gatos dedican mucho tiempo a su aseo, alrededor de un 10% del tiempo que están despiertos, gracias a ello se han ganado la fama de los animales más limpios del planeta. Los que disfrutamos de su compañía podemos verles lamiéndose todo el cuerpo y limpiándose la cara con la ayuda de sus patitas.
Pese a que ellos solitos cuidan de su acicalamiento nosotros también podemos echarles una mano con un buen cepillado que podemos convertir en una especie de juego.
 

En primer lugar, dicen que el cepillado refuerza los lazos afectivos entre el gato y su inquilino (nosotros) y podemos aprovechar ese momento para revisar su piel: si tiene parásitos o lesiones locales y comprobar también ojos, dientes y uñas, así como la suciedad en la cara interna de las orejas.
El veterinario puede recomendarnos productos específicos para limpiar tanto ojos como orejas, si no disponemos de ellos en un momento determinado, podemos utilizar gasitas húmedas.
 
Con el cepillado reduciremos la cantidad de pelo 'volando' por la casa, evitaremos que nuestro gato tenga un exceso de pelo muerto y al acicalarse, lo trague y termine formando bolas en su estómago que podrían  producirle vómitos e incluso atascar su intestino.

Las necesidades de cepillado de cada gato variarán en función de la longitud de su pelo. Un gato de pelo corto tendrá suficiente con una vez por semana, para los de pelo más largo puede llegar a ser preciso el cepillado diario.
 
Entre nosotros, a mi gato Pepe, que tiene el pelo corto, no le gusta que le cepille. Desde que murió Gato-Papá odia que le peine y a duras penas logro pasarle cuatro veces el cepillo por el lomo. Barriga y patas ¡imposible! Antes se 'pegaban' para ver quién era el primero. Desde que está solo, el mes que viene hará ya dos años... ¡Pepe se ha vuelto un auténtico marranete!

viernes, 5 de julio de 2013

domingo, 16 de junio de 2013

GATOS: VIAJAR EN AVION

El pasado viernes, a Berto, uno de los gatos -el alemán- de esta familia bloguera, le dio un desmayo en el aeropuerto de Berlín. Como obligan a sacarlo de la bolsa, no vaya a llevar un bomba en la cesta, al pobre de dio un ataque y se desmayó. El susto que se llevó su dueña fue mayúsculo. Menos mal que se recuperó y ahora ya está estupendamente disfrutando de su nueva casa en España, lejos de los fríos alemanes.

Este suceso me ha hecho recordar los problemas que acarrea viajar con un gato y como debemos prever ese viaje.
 
En principio cuando planifiquemos el vuelo, escogeremos  un vuelo directo, sin escalas para reducir el estrés de nuestro gato. También evitaremos viajar durante las horas más cálidas o las más frías del día, ya que la termoplejía es una causa frecuente de muerte de animales de compañía. Los gatitos menores de tres meses y las gatas gestantes no deberían volar.
 
Antes de comprar el billete de avión, consultaremos las condiciones de transporte de la compañía aérea, pues las hay que no permiten volar con ningún tipo de animal y otras que obligan a llevarlo en bodega.
Escogeremos de preferencia la compañía que nos permita volar con nuestro felino amigo en cabina, ya que así podremos controlar nosotros mismos las condiciones de su viaje en todo momento. Los gatos de hocico pequeño, tipo persa, nunca deberían viajar en bodega debido a sus dificultades respiratorias.

Asimismo, el transportín debe ser lo más grande posible pero tiene que caber debajo de un asiento del avión: cada compañía nos facilitará las medidas exactas. También debe ir perfectamente identificado con nuestros datos de contacto en lugar visible. Es muy recomendable rociar el transportín con "Feliway" antes de empezar el viaje, eso relajará a nuestro gato.
 
No debemos alimentarlo durante las tres horas anteriores al vuelo para evitar vómitos.
No obstante, podemos ofrecerle un poco de su comida preferida durante el vuelo para ayudarle a tolerar mejor el viajecito en la jaula. Además es imprescindible, más que aconsejable, que tenga agua a su alcance ya que el ambiente de los aviones es extremamente seco.
 
Sin cumples con todos estos requisitos, y no te encuentras a un imbécil en el control de pasaportes y acceso a embarque, tu gato tendrá un viaje -dentro de lo que cabe- placentero y tranquilo. Tú también.

sábado, 8 de junio de 2013

LOCOS POR LAS CAJAS



Que las cajas y bolsas vuelven locos a nuestros gatos es algo archisabido, que las bolsas por culpa de las asas nos pueden pegar algún que otro susto... también; como me pasó con 'Gato papá' quién estuvo a punto de ahogarse al meter la cabeza por el asa; pese al susto no aprendió, aprendí yo y no volví a dejar una bolsa a su alcance que no estuviese atada y bien atada.

domingo, 2 de junio de 2013

¡ELLOS SI SON MALAS BESTIAS!

Ayer una persona, que si tiene alma y corazón, fue a tirar la basura y al hacerlo vio una bolsa que se movía. No lo dudó, tiró de ella, la abrió y se encontró con estos tres pobres gatos recién nacidos que habían tirado al container. ¡Hay que ser mala bestia! Con perdón de las llamadas 'bestias'...
 
 
En primer lugar, si tienes una gata la esterilizas y si 'has llegado tarde' te dedicas a buscar casa a esos pobres inocentes, o los llevas al veterinario para sacrificarlos y si no tienes dinero para hacerlo los dejas allí en una caja o los entregas a una protectora. Nunca, NUNCA, se les tira a la basura o se les lanza a la calle. ¡ANIMALES!
 
Estos tres han tenido suerte y, si todos sobreviven, tendrán un futuro en unas casas donde los querrán y cuidarán; otros no tuvieron esa suerte ni la tendrán mientras hayan cabestros sin corazón que tiren a los animales al container.
¡Ellos si deberían acabar en ese lugar donde depositamos la basura, los detritus y la mierda! Lo que ellos son y, por lo tanto, en el lugar que les corresponde estar.

4/6/2013 - El gatito blanco tuvo que ser sacrificado anoche. Los otros dos siguen adelante. Los tiraron justo nacer. Anoche la veterinaria dijo que no tenían ni 5 días. ¡Hijos de Satanás!...

sábado, 1 de junio de 2013

CONSEJOS PARA EL VERANO

En general, el verano que nos llegará en solo 20 días, no es uno de los mejores momentos del año para nuestros amigos los gatos. Si los observamos bien, les veremos lamerse más de lo normal, beber más agua, estar menos activos y cuando el calor arrea fuerte, convertirse en auténticos felpudos.
 
Sobre todo, en la época que se avecina hay que vigilar que tengan siempre abundante agua fresca.
 
Los felinos (también los perros), a diferencia de los humanos, no disponen de glándulas sudoríparas, por lo que no transpiran del mismo modo que nosotros.
¿Entonces, cómo hidratan su piel? Con su lengua, de ahí que se laman más a menudo. La lengua les permite además de mantener una excelente higiene, refrescarse. Con ella cubren su pelaje de una capa de agua que al evaporarse les proporciona una sensación refrescante.


Los gatos, por naturaleza, no beben mucha agua y para estimularles nos dan los siguientes consejos:
- Es preferible que el comedero y el bebedero estén separados.
- Es preferible que los bebederos sean amplios, de aluminio o cerámica y de color claro. A los gatos les gusta poder ver la superficie y el fondo del agua que consumen. Deberemos evitar el plástico, el cristal o los materiales que puedan trasmitir sabor al agua.
- Cambiar el agua con frecuencia para que esté limpia y fresca.



También en esta época del año debemos moderar la actividad física y adecuar el momento de las comidas. Es mejor que los gatos coman por la mañana y al atardecer que en pleno mediodía.
El comedero, el agua y el cajón de arena siempre a la sombra.
Sombra, ventilación, lugares donde el sol no caiga de lleno sobre ellos. Esas son las condiciones adecuadas en las que nuestros 'bichicos' se sentirán confortables y tranquilos.

martes, 14 de mayo de 2013

¡CUIDADO CON LAS PLANTAS!

Los gatos son criaturas curiosas  y liantes 'trastos' por naturaleza. Les encanta jugar y chafardearlo todo, si son plantas más; por eso cuando compramos una planta o nos regalan un ramo de flores debemos vigilar que el gato no se dedique a 'probarla', ya que muchas son un peligro para ellos.
 
 
Por ejemplo, las 'Chamaedoreas' y las 'Kentias' son tóxicas para ellos, al igual que lo son esos bonitos lirios que compramos para decorar un rincón. Del lirio es tan peligrosa la hoja como la flor o el polen.
 
Los síntomas de la toxicidad de lirio en gatos incluyen letargo (disminución de la actividad) vómitos y pérdida de apetito. Estos síntomas empeoran a medida que avanza el daño renal, lo que puede llevar a la muerte. El tratamiento veterinario rápido es crítico. Si se sospecha que el gato se ha comido parte de un lirio o su polen, llamar al veterinario inmediatamente. El tratamiento consiste en inducir el vómito para expulsar el lirio y administrar carbón activado y fluido intravenoso.
 
Mi querido gato negro se intoxicó una vez por culpa de una Chamadorea (foto de la izquierda), cuando superamos la fuerte gastroenteritis que sufrió y siguiendo instrucciones del veterinario, regalé muchas de las plantas de interior y sólo me quedé con los 'pothos', el único tipo de planta que existe en casa y que no es nocivo para los gatos trastos; aunque Pepe es tan bueno que las huele cuando las riego pero no las toca.
 
Cuando se tiene un gato hay que vigilar muchas cosas -son únicos para meterse en problemas- la clase de plantas que tenemos, también.

martes, 31 de julio de 2012

VIVIR CON UN GATO

¿Por qué tener un gato?... ¿o dos?... Hasta hace un año tuve dos y creo es lo recomendable, por ellos que se hacen mucha compañía y por nosotros que disfrutamos viéndolos jugar o dormir acurrucaditos.


El gato es el más limpio de todos los animales, no huele, acepta la vida como viene, es tremendamente inventivo, juguetón y siempre mantiene su carácter independiente con fuerte personalidad.

Los gatos con cómodos, no molestan, y comodones, pero "su comodidad" la pueden encontrar de la forma más insospechada y en los lugares más raros. No debemos extrañarnos de posturas circenses al borde del sofá o en el respaldo de una silla.
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Además es alucinante ver la habilidad, gracia, que tienen en pasar entre  vasos, jarrones y mil objetos de decoración sin romper nada; otra cosa es si persiguen a una mosca, entonces todo peligra y algo acaba rompiéndose. En el fondo nos hacen un favor: tendremos menos que limpiar.


El gato es además un buen compañero y eso queda demostrado cuando te encuentras mal y estás en la cama, en esa situación no se separa de ti y evita darte la bronca hasta que ve que ya estás bien. Otra cosa es si te vas a dormir como siempre, entonces vendrá o no, eso dependerá de su apetencia o vagancia del momento pero pronto o tarde también te seguirá, sobre todo para hacerte "meu, meu" cuando casi estés dormida y llenarte la cara y la cama de pelos.

Los que convivimos con un gato sabemos que no "tenemos" un gato, como se tiene un perro, un loro o un periquito. Si vivimos con un gato no debemos olvidar que lo hacemos en "la casa del gato", eso es importante.
Nuestro querido "minino" es un animal políticamente incorrecto, no condescendiente con nada ni con nadie, no da su brazo a torcer y, justo por eso, se convierte en la mejor de las compañías aunque, a veces, su tozudez o "personalidad" nos saque de quicio.


En resumen, vivir con un gato es una maravilla, os lo digo muy en serio. Un "mal día" pasado en compañía de un gato es mucho menos malo, os lo aseguro.